La empresa japonesa fue la primera en apostar fuerte por el naciente auge del ciclismo de montaña con esta aportación de 1982: Shimano Deore XT.

La historia del ciclismo está ligada a la historia de algunas pocas empresas. De hecho, se puede asegurar que esas pocas empresas han protagonizado y posibilitado cambios fundamentales en el deporte de la bici. Ese es el caso de la compañía japonesa Shimano, la firma que lideró el desarrollo de transmisiones y frenos cuando estalló el boom del ciclismo de montaña a mediados de los años ochenta del siglo pasado con el modelo shimano Deore XT.

Hasta entonces Shimano, una empresa japonesa que triunfaba en el mercado de las cañas de pescar había lanzado algunos ingeniosos cambios e innovaciones para el sector de la bici. Pero eran aportaciones que apenas habían tenido repercusión en un mercado que, también hay que decirlo, era muy pequeño a mediados el siglo XX. El ciclismo como deporte para aficionados o puro ocio apenas se practica. Además, el mundo de la competición estaba por entonces muy localizado en Europa: los grandes equipos, los grandes ciclistas, las grandes carreras… todo ocurría en el viejo continente. Era el tiempo de las grandes marcas italianas, francesas, británicas…

Pero a finales de los años setenta ocurrió algo realmente inesperado. Una revolución. En la costa oeste de Estados Unidos, en California, un grupo alocados y atrevidos chavales, modifican sus viajas bicis “playeras” para poder lanzarse por las laderas de las montañas. Está naciendo el “Mountain Bike”, y eso cambiará la historia de Shimano para convertirlo en el gigante que es actualmente (este 2021 superará los 3000 millones de euros de facturación). Probablemente la mayor empresa de la industria ciclista.

Una empresa centenaria

Shimano cumple en este 2021 nada menos que cien años de historia. Pero si hay un año clave en su trayectoria ese es 1982. Es la fecha de lanzamiento del grupo Shimano Deore XT, el primer grupo para ciclismo de montaña. El punto de partida de un crecimiento casi exponencial. Aquel grupo tenía tres platos, un cambio de 5 velocidades no indexado y frenos cantilevers. Poco a poco llegarían muchas modificaciones, aportaciones y avances. Pero aquel grupo, aquella decisión de apostar por un modo de practicar el ciclismo nunca visto hasta entonces permitió a Shimano situarse en cabeza de un mercado, un liderazgo que no ha perdido nunca…

Por cierto, aquella apuesta tiene nombre y apellidos: Yoshizo Shimano, hijo del fundador de la empresa y por entonces presidente de Shimano American. Un visionario que murió hace poco más de un año.


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