Ningún país del mundo obliga actualmente a los ciclistas a disponer de seguro obligatorio, matricular bicicletas o pagar impuesto alguno. ¿Por qué?

Las normas para circular en bicicleta (sea deportiva o como modo de transporte) se ciñen exclusivamente a lo que dicte el código de circulación (modificado ex profeso en las normativas municipales para el transporte urbano). Hasta la fecha, no se conoce de ningún país del mundo en el que se obligue a las bicis y los ciclistas a estar matriculados, pagar el mal llamado “impuesto de circulación”, disponer de seguro obligatorio a terceros o permiso de circulación propio para ciclistas.

Como ya se ha indicado en otras ocasiones, el único ejemplo conocido de impulsar un seguro obligatorio para ciclistas es el de Suiza. Esa norma se instauró a mediados de los años sesenta del sXX. Pero, a raíz de una iniciativa parlamentaria, se eliminó esa obligatoriedad porque se dieron cuenta de que la gestión de ese seguro anual era más cara que la eventual cobertura del Estado a los daños efectuados por los ciclistas a terceros. Por tanto, la norma se suprimió en 2010.

Pese a esta realidad, al menos en España se conocen campañas cíclicas en las que se señala la necesidad de que las bicis cumplan unas normas similares a la de los vehículos a motor: matrícula, seguro, impuestos, permisos de conducción… La cuestión es que esto no existe en ningún país del mundo, y mucho menos en aquellos en los que la bicicleta es un vehículo muy popular para el desplazamiento.

¿Por qué no hay que matricular bicicletas o imponer impuestos?

Pues hay un triple motivo. Primero porque estas obligaciones supondrían equiparar la bici a los vehículos a motor, cuando son muy diferentes en muchos aspectos: espacio ocupado en la vía, contaminación, coste de producción, ruidos, pacificación vial, beneficios para la salud pública e individual, coste en infraestructuras…

El segundo motivo, y quizás el más importante, es que si obligas al eventual ciclista a pagar impuestos (matricular la bici, sacarse un permiso y disponer de un seguro de circulación) inmediatamente desincentivas el uso de la bicicleta. Y la tendencia actual, por motivos de salud pública y para hacer las ciudades más amables, es justo lo contrario: lo que se pretende desde hace años es impulsar y favorecer el uso de la bici como medio de transporte. Más bicis, menos coches. Una tendencia que se ha incrementado e impulsado en muchas ciudades europeas como Londres, París, Milán… Hay mandatos y planes de la UE para que los Estados miembros reduzcan la contaminación en sus ciudades, y el uso mayor bici se maneja como un instrumento para conseguir este objetivo.

Y, por último, está la visión de esta cuestión desde una sencilla perspectiva estadística. Es ya casi un mantra eso de que los ciclistas no respetan las normas ni los semáforos, pero más allá de que esta afirmación parece un estereotipo (se podría decir los mismos respecto a los conductores que aceleran en ámbar o de los peatones que no cruzan la calle por un paso señalizado). Aun así, el impacto en la seguridad vial de unas prácticas ciclistas “alocadas” siempre serán mucho menor que las de que se derivan de la circulación ordinaria de vehículos a motor.

Por decirlo llanamente, muy mala suerte se ha de tener para que el choque de una bici con un peatón acabe con este en un hospital. Sin embargo, esto sería lo habitual en el caso de que ese atropello se dé entre un coche y un ciclista o peatón. Dicho esto, desde aquí abogamos y apostamos firmemente por el cumplimiento de las normativas de circulación, seas ciclistas, conductores o peatones. Bueno, en realidad, también pensamos que hacer estas distinciones es uno poco absurdo, porque la gran mayoría somos, en algún momento del día, una de las tres cosas…

Así que, como todo en la vida, lo ideal sería fomentar la cultura del respeto entre los usuarios de la vía pública y, quizás, apostar más por el mensaje de que el uso de la bici como transporte es bueno para todos.

Más información:
https://www.enbicipormadrid.es/2015/06/por-que-retiro-suiza-el-seguro.html


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