La revolución de los desarrollos

En los últimos 20 años, el material destinado al ciclismo ha evolucionado de manera notable, empezando por las bicicletas, cada vez más ligeras y rígidas, y siguiendo por el resto de componentes: la ropa, los accesorios, etcétera. El aspecto de los ciclistas actuales dista mucho del que lucían hace un par de décadas. Aunque no es una tarea fácil, si tuviéramos que escoger uno de los cambios tecnológicos que mejor representa ese cambio en el ciclismo, pensamos que esa sería la evolución en los desarrollos.

El desarrollo de una bicicleta (es decir, la combinación y tamaño de platos y piñones) ha experimentado un cambio espectacular en apenas una década. La variedad de desarrollos posibles, hoy en día es infinitamente mayor que la que podían usar incluso los profesionales del ciclismo de carretera de los años ochenta o principios de los noventa. Para empezar, se ha pasado de posibilidades de cambios (o marchas) de 2×6 o 2×7 a los 2×11, que podemos encontrar actualmente en casi cualquier modelo de bicicleta de gama media o alta.

bicicleta

Pero quizás más importante que la cantidad de marchas engranables fue la aparición hace más o menos una década de los llamados “desarrollos compact o compactos”. La idea era sencilla: se trataba de reducir el tamaño de los platos del 52×39 (habitual entre los profesionales) por un 50×34 o 52×36. Obviamente, esta reducción de platos fue posible porque finalmente el incremento de piñones en la rueda trasera permitió pasar también de coronas pequeñas de 12 o 13 a la actual de 11 dientes, con lo cual el abanico de desarrollos (avance por pedalada) apenas se vio afectado.

La introducción diez años atrás de los desarrollos compact fue un gran éxito, ya que permitió a muchos ciclistas aficionados enfrentarse a duros puertos y duras rampas con muchas más garantías de éxito, sin el peligro de poner pie a tierra. Actualmente, casi todas las bicis que salen al mercado montan este tipo de desarrollos 50×34 en muchos casos. Con los años, las posibilidades de los platos compactos se han incrementado con la combinación de piñones de 11 coronas. Si hace apenas doce años era inimaginable ir más allá de un 39×27, por ejemplo, ahora hay muchas bicis que montan de serie un desarrollo mínimo de 34×32, prácticamente una combinación propia del ciclismo de montaña.

pinones bicicleta

Pero la irrupción de los desarrollos compact no ha beneficiado tan solo a los aficionados. Los profesionales también usan, en jornadas concretas, desarrollos más holgados. Si en los años de Perico o Indurain apenas había opción de montar un 39×27 como desarrollo máximo, hoy sabemos que muchos profesionales optan por piñones grandes (27, 28, 29, 32…) para grandes jornadas de ciclismo de montaña y que incluso algunos cambian el plato pequeño del 39 habitual al 36. Bien es cierto que a esto ha contribuido y mucho el que los organizadores hayan incluido en los últimos años subidas casi imposibles, con rampas por encima del 20% que, probablemente, hubieran sido imposibles de afrontar incluso para los mejores escaladores del momento sin unos desarrollos más adecuados.

Un comentario

  1. Eugenio Miguel 15.5.2017 Responder

    Yo he montado en mi bicicleta de carretera una corona de última posición de…38 dientes. Para carreteras extremas. Lo recomiendo a todo el mundo, sobre todo a partir de una edad y cuando ya dejas de entrenar regularmente. Una gozada poder subir sentado esas cuestas tan violentas, sobre todo aquí en Gran Canaria.

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