Muchas pruebas ciclistas populares han mirado al otoño para reubicar sus pruebas ciclistas y celebrarlas este 2020.

 

La primavera, más que el propio verano, es la verdadera temporada de marchas ciclistas en España. De abril a finales de junio, cada fin de semana, hay una, dos o tres pruebas populares por toda la geografía española. Lamentablemente la crisis sanitaria generada por el Covid-19 ha hecho saltar por los aires prácticamente todas las marchas cicloturistas 2020.

Somos conscientes de que en una crisis de estas dimensiones la cancelación, suspensión o aplazamiento de las pruebas ciclistas populares no son lo más importante ni mucho menos. Aun así, estos últimos días muchas organizaciones han buscado fórmulas para solucionar los problemas generados por la pandemia. Hay que tener en cuenta que muchos de estos eventos cobran con varios meses de adelanto el precio de la inscripción. Algunas marchas cicloturistas se han aplazado a meses de septiembre u octubre (La Mussara, la Cambrils Park, la Quebrantahuesos…), pero incluso ese cambio de fechas no garantiza que se puedan celebrar, ya que no se sabe aun cuando se normalizara todo y si esos eventos masivos estarán permitidos por las autoridades.

Además, ese aplazamiento abre un gran interrogante sobre qué hacer con el importe ya cobrado de las inscripciones. Pruebas como la Terra de Remences han anunciado directamente la cancelación y devolución del importe a los inscritos. Sin embargo, los organizadores que han decidido posponer el evento se encuentran con la “duda legal” de si están obligados a devolver el importe a los inscritos, ya que pueden alegar que el cambio de fechas no les va bien.

Bien es cierto que algunas organizaciones, por ejemplo, La Mussara, ha propuesto también, además del cambio de fecha (se propone para el 6 de septiembre), el pasar la inscripción para la edición de 2021 o un cambio de nombre del participante sin coste alguno.

El problema es que algunas oficinas especializadas en Derecho del Consumidor están advirtiendo de que el cambio de fecha u otras propuestas no interfieren en el derecho del usuario a exigir que se le devuelva el dinero, algo que sucede habitualmente en otros negocios: vuelos, teatro, conciertos, hoteles… De hecho, la posibilidad de una demanda masiva ha hecho que la organización de la QH haya decidido dar marcha atrás y finalmente permite devolver el dinero a los participantes que lo soliciten.

Por otro lado, se da otra circunstancia a tener en cuenta y es que el cambio de fechas puede interferir con otras marchas cicloturistas del 2020 programadas para septiembre, octubre o quizás noviembre. Hace cinco o seis años esas fechas no estaban muy saturadas y había fines de semana totalmente libres. Generalmente eran el tiempo de marchas modestas, de pocos participantes y cierto regusto “clásico”. Pero precisamente la saturación del calendario ciclista de primavera (y hasta cierto punto también de verano, donde no hay tantas pruebas por las limitaciones propias del tráfico estival), ha hecho que muchos nuevos “retos cicloturistas” se celebren en otoño.
Ese traslado de fechas supondría solapar con otros eventos ya programados. Y ahí también surgen dudas: ¿Quién regularía estos solapamientos en el calendario 2020? ¿Qué pasa si un usuario iba a participar en otro evento en las mismas fechas que le proponen la organización de la QH? ¿Pueden quejarse y dónde las organizaciones que se sientan perjudicas por las “nuevas fechas” de las grandes marchas como la QH o La Mussara?

Seguiremos este asunto de cerca…

 

#yomequedoencasa

 


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