La temporada ciclista toca a su fin y este fin de semana se han disputado las últimas grandes carreras del año: Milán-Turín, Il Lombardia (antes Giro de Lombardia) y París-Tours. Las tres carreras ciclistas se han cerrado con victoria de ge grandes del pelotón, todos ellos ciclistas que han completado un año bueno muy bueno. El jueves Rigoberto Urán se impuso en la Milán-Turín una de las clásicas más antiguas del calendario y que, tras pasar una época complicada (incluso se llegó a cancelar), ahora ha tomado fuerza con buena participación y ganadores de renombre. La lista de los cuatro primeros clasificados de esta carrera ciclista lo dice todo sobre el nivel de la misma: Urán, Yates, Aru y Quintana. Como suele ser casi inevitable en la Milán-Turín, el vencedor se decidió en las pendientes de la subida final a Superga donde está situada la meta, y por donde el pelotón pasa en dos ocasiones.

El sábado siguiente se celebró Il Lombardia, el famoso Giro a la Lombardia, el último Monumento de la kitemporada. De nuevo, muchos ciclistas de mucho nivel y un vencedor de prestigio: Vincenzo Nibali. El del Bahrein-Merida volvió a imponerse en la ‘Clásica de las horas muertas’ con una nueva exhibición en una bajada, esta vez del alto de Civiglio. Nibali y el Thibaut Pinot coronaron juntos, pero el francés fue incapaz de seguir al italiano en el vertiginoso descenso. El siciliano completó en solitario los últimos 17 km del recorrido para entrar victorioso en meta y celebrar su segundo Lombardia. En el esprint del grupo, Alaphilippe se adelantó al resto de perseguidores entre los que clasificaron Moscon, Vuillermoz, Pinot, Pozzovivo y Fabio Aru, todos ellos a 38” del ganador.

El fin de semana de ciclismo se completaba con la disputa de la París-Tours (235 km), otra de las clásicas con más historia y que tradicionalmente ha sido dominada por esprinters. Este año no fue una excepción, aunque de hecho no se llegó al esprint masivo. Matteo Trentin (Quixk Step) se impuso en Tours pero desde una escapada en la que también viajaban Soren Kragh Anderson (Sunweb) y Niki Terpstra (Quick Step). Pero a pesar de ser un hombre rápido (venía de ganar cuatro etapas en la Vuelta 2017), Trentin es mucho más que un mero esprinter. Fue precisamente el italiano con sendo ataques el que forzó la fuga definitiva y también el que descolgó a su compañero de equipo y vencedor en 2016, Fernando Gaviria. Los acelerones de Trentin, Anderson y Tepstra fueron suficientes para mantener la exigua ventaja de 10” con la que se plantaron en meta. Una vez allí, Trentin se impuso con facilidad a sus compañeros de escapada.


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