Cuando el calor aprieta es fundamental seguir unas normas básicas para mantenerte hidratado.

Aquí te damos unas pequeñas pautas que te servirán para seguir pedaleando en verano.

  • Planifica tu ruta: Tanto si haces rutas largas como cortas, es importante que hayas pensado antes dónde puedes reponer agua. Estudia la ruta que vas a hacer y piensa en las fuentes por las que puedes pasar para cargar agua. Es importante llevar, al menos, un litro de bebida en estos días de tanto calor. Este consejo es importante en rutas de BTT en las que es posible que nos alejemos de zonas habitadas y sin posibilidad de acceder a fuentes.

 

  • ¿El agua bien fría? Al contrario de lo que nos pide el cuerpo, la bebida que tomemos en la bici (o cuando paremos), no debería estar muy fría. Lo explicamos: el cuerpo necesita amoldar la temperatura de lo que ingerimos al metabolismo, por tanto, debe hacer un esfuerzo extra para “calentar” los líquidos fríos que tomemos durante el esfuerzo. Lo ideal, por tanto, es que estos estén a una temperatura ambiente, no demasiado caliente para que no sea desagradable, pero tampoco muy fría. Ojo, pues, con los bidones isotópicos cargados de hielo.

 

  • ¿Son buenas las bebidas isotópicas? Sí porque aportan las sales y electrolitos que perdemos con el sudor, y en verano sudamos de lo lindo. Pero ten en cuenta que hay que combinar la ingesta de isotópico con agua normal, para evitar un efecto rebote y que el cuerpo se nos descompense. Si salimos con dos bidones en la ruta, lo ideal es llevar un con isotópico y otro con agua normal.

 

  • Pastillas de sal. No todas las maneras de hidratarse se hacen vía líquido. En tiendas y farmacias venden sales minerales en cápsulas que sirven para recuperar esos electrolitos y elementos esenciales que perdemos con el sudor. Pueden servir para sustituir las bebidas isotónicas.

 

  • No esperes a tener sed: En esfuerzos prolongados a 30ºC, el cuerpo sufre un desgaste constante. Por eso es necesario que estamos “regándolo” de manera constante. Seguro que ya sabéis esa máxima: “No esperes a tener sed para empezar a beber”. Y es que la sed es el primer síntoma de deshidratación. Hay que beber de manera continuada, cada 15 ó 20’, y en pequeños tragos. Así seguro que mantendremos nuestro cuerpo en un punto idóneo de hidratación.

 

  • Seguir bebiendo. La hidratación de un buen deportista no acaba cuando se baja de la bici o deja de hacer ejercicio intenso. El cuerpo tarda un tiempo, a veces varias horas, en recuperarse. Para ello es importante que, después de la bici, sigamos bebiendo, de manera pausada y continuada, un litro o más tras una sesión intensa de 3 horas de bici es adecuado, y si incluimos algún recuperador mejor (bebidas con carbohidratos).

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Una respuesta a “6 consejos básicos sobre hidratación ciclista

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