Os damos cinco consejos a tener en cuenta antes de comprar una bicicleta, sea de montaña, carretera, gravel, paseo…

Para comprarse una bicicleta hay que barajar varios aspectos, pero no os agobiéis, no se trata de una cuestión compleja. Muchas personas, sobre todo cuando empiezan en esto del ciclismo, le dan muchas vueltas, miran muchos modelos y preguntan a muchos amigos y compañeros con años sobre la bici. Eso está muy bien, pero hay que tener en cuenta que quizás el exceso de información puede ser contraproducente.

Comprar una bici debería ser una experiencia agradable, sencilla y para nada trascendental. Tened en cuenta que –a no ser que la talla sea muy grande o muy pequeña– hay un mercado de segunda mano muy activo y es fácil que podamos revender una bicicleta en el caso de que no nos sintamos suficientemente a gusto con nuestra compra inicial. Incluso en muchas tiendas compran habitualmente nuestra bici antigua con tal de que compremos.

5 consejos para comprar una bicicleta:

1. ¿Para qué la quiero? Es la pregunta esencial. Tener bien claro cuál es el tipo de uso que le daremos a la bici es clave para acertar con la compra. Actualmente, hay una amplísima oferta, modalidades y tipos de bicis, que se distinguen por el tipo de uso al que están destinadas. Por ejemplo, durante muchos años personas que empezaban con la bici se compraban un modelo de montaña más o menos barato. Pero con el tiempo, muchas de esas personas apenas pasaban de usar la bici para dar paseos por terreno muy plano y sencillo. Es decir, no practicaban el BTT. Por tanto, no necesitaban una bici de montaña. Actualmente, hay muchos otros tipos de bici adecuados para ese tipo de ciclismo fácil y ocasional, desde una gravel sencilla a un modelo de treking o híbrida.

2. El presupuesto: Obviamente este punto determinará bastante nuestras opciones de compra. No se sabe muy bien porqué, pero si optamos por bicis de carretera de gama media o medio-baja, la inversión es mayor que en el caso de una de montaña. Si vamos a por nuestra primera bici “de verdad” o no tenemos muy claro si la intención de ir en bici nos durará mucho, podemos optar por un modelo de segunda mano (como decimos, hay mucha oferta) o algún modelo no muy caro y fácil de traspasar a otro posible usuario: es decir, que sea polivalente. Hay que tener en cuenta que, al igual que con los automóviles, con las bicis también se paga marca. Algunas son más conocidas y cobran más por una bici idéntica a la de una marca más barata. Las firmas que venden directamente a través de página web también suelen ofrecer productos más económicos.

No olvidemos que una bici es un cuadro con unos componentes. Y que estos últimos se pueden cambiar, a mejor. Es decir, una bici siempre es susceptible de mejora. Podemos empezar con un cuadro con unos componentes modestos y, si queremos, ir mejorando sus componentes conforme intensifiquemos su uso: mejores ruedas, componentes más ligeros y con mejores prestaciones. La ventaja de esta opción es que la podremos hacer sobre la marcha, cuando ya hayamos probado si nos gusta o no el ciclismo y, sobre todo, el tipo de ciclismo que más nos gusta.

3. La importancia de la estética: Un aspecto fundamental. Muchos neófitos en ciclismo nos preguntan si esta marca o este modelo de bici es mejor o peor que otra. El caso es que, no nos engañemos, casi todas las bicis y marcas son muy similares. Puede cambiar la relación calidad-precio, pero a nivel de prestaciones e incluso a nivel de geometría y formas del cuadro, casi todas las bicis son muy parecidas. Conoce como debe de ser una bici moderna. Ante esta homogeneización de la oferta hay que darle importancia a la parte estética. ¿Qué bici es mejor, esta o aquella? Pues la que más te guste estéticamente, la que te entre por los ojos, así de sencillo.

4. Bici para mujer: Muchas marcas cuentan con modelos de bicis específicos para mujeres. Incluso se han creado marcas exclusivas para ellas. En el caso de una bici, lo que más importa es la geometría del cuadro y que este se adapte a la anatomía femenina, que suele tener el tronco más corto, la cadera más ancha y las manos más pequeñas. Pero si nos fijamos en detalle, pocas marcas disponen de cuadros con geometría especial para mujeres o diferenciada del masculino (quizás en algunos modelos de gama alta o medio-alta). Normalmente, la oferta de bicis para mujer se suele concretar en cambios estéticos y en renombrar el tallaje: por ejemplo, una bici talla S de hombre correspondería a una M en la gama de mujer.

En modelos pensados para paseos y rutas familiares (bicis de treking o playeras) la principal ventaja de las bicis para mujer es que cuentan con un diseño con “barra baja” en el cuadro. En este diseño, el tubo superior va del manillar a la parte baja de la bici (en lugar de ir a la parte alta de la zona del asiento). A veces ese tuvo hace forma de “U” y el objetivo es el de facilitar el montar y desmontar de la bici (sobre todo cuando las mujeres visten con falda). Un diseño muy práctico y útil especialmente para el ciclismo urbano.

5. Hay disponibilidad: En los tiempos que corren, lamentablemente es muy importante averiguar la disponibilidad de una bici antes de comprarla. El mercado de la bicicleta post-covid está saturado y eso se está notando mucho en la falta de stock en prácticamente todas las marcas. Las entregas de bicis, en casi todos los modelos y modalidades, se están retrasando mucho desde el año pasado. Algunas marcas tienen muchos problemas para completar su montajes y producciones en Asia y enviarlas a los principales mercados europeos. Así que, nuestro último consejo para comprar una bicicleta va en este sentido: antes de ”enamorarte” de un modelo de bici concreto averigua cuánto tiempo tardarán en servirla, porque es probable que te lleves una decepción.


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