El ciclismo nocturno mola porque permite renovar la experiencia de recorrer una ruta que conocemos de memoria y que parezca nueva. Eso sí, antes de lanzarnos a ello deberíamos tener en cuenta algunos aspectos como las luces para bicicleta entre otros.

 

Mejor en BTT

Por prudencia, lo ideal es practicar el ciclismo nocturno donde no haya tráfico motorizado. En bici de montaña o gravel, si eliminamos el peligro intrínseco de coches y motos disfrutaremos más de la salida nocturna.

Luces para ver o hacerse visible

Es importante recordar que fundamentalmente existen dos tipos de luces para bici. Las que sirven para ver el camino y las que sirven para hacernos visibles al resto de usuarios de la vía. Las primeras son luces potentes, con baterías incorporadas o no y que cuenta con diferentes modos de iluminación. Las segundas son luces para bicicleta mucho más pequeñas, básicas y, en muchas ocasiones, baratas.

¿Con o sin batería incorporada?

Los focos para bicicleta más potentes, y más caros, suelen tener batería externa, ya que buscan la mejor capacidad de iluminación y la mayor autonomía. En cambio, las luces compactas son más prácticas, más ligeras y más fáciles de llevar en la bici. Hay algunas realmente excelentes, en cuanto a calidad de iluminación y modos de luz, pero claro, la autonomía no es su mejor cualidad.

Cuál es la potencia de iluminación adecuada

Quien busque y compare sobre focos para bicis comprobará que hay una gran variedad en cuanto a potencia de iluminación. Incluso se usan diferentes medidas para expresar ese dato: candelas, lux y lúmens. Cada una de estas unidades tiene su razón de ser y es difícil saber cuál es la más adecuada. Tampoco es fácil determinar cuál es la potencia necesaria para una salida en bici de montaña, por ejemplo. Porque hay otro aspecto que es quizás más importante…

La importancia de las ópticas

En efecto, la óptica de estas luces para ciclismo de noche es lo que hace que una luz sea “más buena” que otra. También permite que luces de gama alta anuncien capacidades de iluminación aparentemente menos potentes que otras luces más baratas. Eso es porque usan ópticas más trabajadas, que reparten mejor la luz y a una temperatura más adecuada para el deporte al aire libre. Por eso no podemos decir que una luz para ciclismo debe dar 3.000 volúmenes, por ejemplo, porque es posible que una que ofrece sólo 1.000 sea mejor (por su mejor óptica).

Luz trasera

Hasta ahora hemos hablado de las luces delanteras, ¿y las traseras? Pues, claro, son muy importantes, pero en este caso sólo servirán para hacernos visibles y para que nos vean otros usuarios. Muy importante usarlas, sobre todo en tramos urbanos y de carretera. Las hay bastante buenas y no muy caras; casi de cualquier diseño y capacidad de destello.

¿Cómo equiparse para una nocturna?

Sería importante usar ropa con tiras reflectantes, cuanto más generosas mejor. También es recomendable para rodar de noche usar algunos elementos reflectantes como brazalete o en los tobillos, cuyo efecto se multiplica con el movimiento del pedaleo. Para las rutas nocturnas más largas o complicadas, es importante usar dos focos delanteros de buena capacidad. Lo ideal sería colocar uno en el manillar de la bici y otro en el casco.


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